lunes, 19 de agosto de 2013

Un viaje de 50 horas para llegar al punto donde la fe tuvo origen


Fieles relatan los motivos de su visita a la festividad de esa iglesia que convoca a más de 300 mil asistentes
GUADALAJARA, JALISCO (15/AGO/2013).- De la capital de El Salvador salieron nueve autobuses con destino a la Colonia La Hermosa Provincia, Guadalajara. Llegaron 50 horas después y fueron recibidos por sus “hermanos”, vecinos de la zona que se organizaron para hospedarlos con motivo de la Santa Cena, la celebración más grande de la Iglesia La Luz del Mundo.

“Pisar el suelo tapatío representa la antesala del cielo”, dijo Adonis Nieto, un ministro de culto en El Salvador, quien celebra su presencia en la capital de Jalisco. Él ha estado 20 veces en Guadalajara, todas, por fiestas religiosas, y expuso que visitar la ciudad para él significa “respirar gozo”.

Desde hace 30 años, José Luis Pratz llega a La Hermosa Provincia  procedente España a participar en las festividades de La Luz del Mundo. Previo a su primera visita en 1984, ya escuchaba de los ríos de fieles que buscaban participar en la ceremonia, pero a él le quedan cortos esos relatos de lo que significa vivir la experiencia.

Son 60 ocasiones las que ha pisado tierras tapatías y todavía recuerda la primera vez acudió a la fiesta. No hay una palabra que para él alcance para describir la “impresión” de ver tantos de sus “hermanos”, reunidos por la misma causa espiritual.

En agosto de 1979 a Víctor Mascorro le cambiaron los planes. Tenía tres meses de abrir un restaurante en Estados Unidos y lo llamaron para dedicarse de lleno a la Iglesia. Se hizo ministro de culto y desde entonces no falta a la ceremonia en Guadalajara. “Me llamó el señor para otro negocio”
Fuente: informador.com.mx.