miércoles, 29 de agosto de 2012


El turismo religioso en Santa Ana de Guadalupe
Alfonso Reynoso Rábago[1] Cándido González Pérez[2] Agustín Hernández Ceja[3]
Introducción
En tiempos recientes, en especial a partir de 1992, se ha venido desarrollando en ciertos sectores del pueblo mexicano un importante fenómeno religioso de devoción a la figura del sacerdote católico Toribio Romo González a quien dieron muerte soldados del ejército mexicano y campesinos agraristas durante la llamada Guerra Cristera de 1926 a 1929, en el pueblo de Tequila en el estado de Jalisco, México. El papa Juan Pablo II beatificó a Toribio Romo en 1992 y lo inscribió en el catálogo de los santos en el año 2000 junto con otros 24 sacerdotes y laicos mexicanos a quienes Roma consideró mártires de la fe católica durante la Guerra Cristera.

El lugar donde se expresa de forma especialmente importante la devoción a este santo es en la pequeña comunidad rural de Santa Ana de Guadalupe, ubicada en el municipio de Jalostotitlán, Jalisco. Santa Ana de Guadalupe es la comunidad donde nació santo Toribio y donde se localiza el santuario más concurrido dedicado a su devoción. Según datos estimados; en la actualidad, la pequeña comunidad de Santa Ana de Guadalupe recibe entre medio millón y un millón de peregrinos en el transcurso de un año. Este importante fenómeno religioso experimenta de día en día un rápido crecimiento y presenta peculiaridades que nos interesa discutir en los renglones que siguen.

El objeto de esta ponencia es precisar la génesis, el desarrollo y las características que presentan las expresiones de devoción a santo Toribio Romo. De forma particular nuestro interés se focaliza en la vertiente de la devoción que atribuye a este santo protección de orden sobrenatural a los migrantes mexicanos indocumentados que cruzan la frontera de los Estados Unidos en búsqueda de trabajo. Este aspecto de la devoción a santo Toribio se expresa en especial mediante un notable y creciente flujo de peregrinos a Santa Ana de Guadalupe. Nosotros nos preguntamos si la devoción a este santo constituye una forma de respuesta de un sector del pueblo mexicano frente al problema de la dificultad para encontrar en su país condiciones para una supervivencia digna lo cual los impusa a emigrar. Esto, sobre todo considerando que los emigrantes, para lograr establecerse y trabajar en los Estados Unidos, encuentran crecientes dificultades en virtud del endurecimiento progresivo de las políticas migratorias de este país. Sin embargo, a Santa Ana de Guadalupe acuden también quienes han logrado obtener beneficios de una emigración exitosa a Estados Unidos con el propósito de dar gracias al santo y seguir obteniendo su protección. Por otra parte, nos interesa también precisar cuál ha sido el impacto del importante flujo de peregrinos a esta pequeña comunidad rural y quiénes se benefician de ello.